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12 DE ENERO LUNES I DEL T. ORDINARIO


De la feria. Salterio I

OFICIO DE LECTURA

Si el Oficio de Lectura es la primera oración del día:
V. Señor abre mis labiosR. Y mi boca proclamará tu alabanza
Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:
Ant. Entremos a la presencia del Señor dándole gracias.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,demos vítores a la Roca que nos salva;entremos a su presencia dándole gracias,aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,soberano de todos los dioses:tiene en su mano las simas de la tierra,son suyas las cumbres de los montes;suyo es el mar, porque él lo hizo,la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,bendiciendo al Señor, creador nuestro.Porque él es nuestro Dios,y nosotros su pueblo,el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:«No endurezcáis el corazón como en Meribá,como el día de Masá en el desierto;cuando vuestros padres me pusieron a pruebay dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta añosaquella generación me repugnó, y dije:Es un pueblo de corazón extraviado,que no reconoce mi camino;por eso he jurado en mi cóleraque no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
Si antes del Oficio de lectura se ha rezado ya alguna otra Hora:
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: DIOS DE LA TIERRA Y DEL CIELO
Dios de la tierra y del cielo,que, por dejarlas más claras,las grandes aguas separas,pones un límite al cielo.
Tú que das cauce al riachueloy alzas la nube a la altura,tú que, en cristal de frescura,sueltas las aguas del ríosobre las tierras de estío,sanando su quemadura,
danos tu gracia, piadoso,para que el viejo pecadono lleve al hombre engañadoa sucumbir a su acoso.
Hazlo en la fe luminoso,alegre en la austeridad,y hágalo tu claridadsalir de sus vanidades;dale, Verdad de verdades,el amor a tu verdad. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Salmo 6 – ORACIÓN DEL AFLIGIDO QUE ACUDE A DIOS
Señor, no me corrijas con ira,no me castigues con cólera.Misericordia, Señor, que desfallezco;cura, Señor, mis huesos dislocados.Tengo el alma en delirio,y tú, Señor, ¿hasta cuando?
Vuélvete, Señor, liberta mi alma,sálvame por tu misericordia.Porque en el reino de la muerte nadie te invoca,y en el abismo, ¿quién te alabará?
Estoy agotado de gemir:de noche lloro sobre el lecho,riego mi cama con lágrimas.Mis ojos se consumen irritados,envejecen por tantas contradicciones.
Apartaos de mí los malvados,porque el Señor ha escuchado mis sollozos;el Señor ha escuchado mi súplica,el Señor ha aceptado mi oración.
Que la vergüenza abrume a mis enemigos,que avergonzados huyan al momento.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Ant 2. El Señor es el refugio del oprimido en los momentos de peligro.
Salmo 9 A I – ACCIÓN DE GRACIAS POR LA VICTORIA
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,proclamando todas tus maravillas;me alegro y exulto contigoy toco en honor de tu nombre, ¡oh Altísimo!
Porque mis enemigos retrocedieron,cayeron y perecieron ante tu rostro.Defendiste mi causa y mi derechosentado en tu trono como juez justo.
Reprendiste a los pueblos, destruiste al impíoy borraste para siempre su apellido.El enemigo acabó en ruina perpetua,arrasaste sus ciudades y se perdió su nombre.
Dios está sentado por siempreen el trono que ha colocado para juzgar.Él juzgará el orbe con justiciay regirá las naciones con rectitud.
El será refugio del oprimido,su refugio en los momentos de peligro.Confiarán en ti los que conocen tu nombre,porque no abandonas a los que te buscan.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor es el refugio del oprimido en los momentos de peligro.
Ant 3. Narraré tus hazañas en las puertas de Sión.
Salmo 9 A II
Tañed en honor del Señor, que reside en Sión;narrad sus hazañas a los pueblos;él venga la sangre, él recuerda,y no olvida los gritos de los humildes.
Piedad, Señor; mira como me afligen mis enemigos;levántame del umbral de la muerte,para que pueda proclamar tus alabanzasy gozar de tu salvación en las puertas de Sión.
Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron,su pie quedó prendido en la red que escondieron.El Señor apareció para hacer justicia,y se enredó el malvado en sus propias acciones.
Vuelvan al abismo los malvados,los pueblos que olvidan a Dios.El no olvida jamás al pobre,ni la esperanza del humilde perecerá.
Levántate, Señor, que el hombre no triunfe:sean juzgados los gentiles en tu presencia.Señor, infúndeles terror,y aprendan los pueblos que no son más que hombres.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Narraré tus hazañas en las puertas de Sión.
V. Enséñame a cumplir tu voluntad.R. Y a guardarla de todo corazón.
PRIMERA LECTURA
Comienza el libro del Génesis 1, 1–2, 4a
LA CREACIÓN DEL CIELO Y DE LA TIERRA
Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas.
Y dijo Dios:
«Que exista la luz.»
Y la luz existió. Y vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla: llamó Dios a la luz «día»; a la tiniebla, «noche». Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero.
Y dijo Dios:
«Que exista una bóveda entre las aguas, que separe aguas de aguas.»E hizo Dios una bóveda y separó las aguas de debajo de la bóveda de las aguas de encima de la bóveda. Y así fue. Y llamó Dios a la bóveda «cielo». Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo.
Y dijo Dios:
«Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezcan los continentes.»
Y así fue. Y llamó Dios a los continentes «tierra» y a la masa de las aguas la llamó «mar». Y vio Dios que era bueno.
Y dijo Dios:
«Verdee la tierra hierba verde, que engendre semilla y árboles frutales que den fruto según su especie, y que lleven semilla sobre la tierra.»Y así fue. La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero.
Y dijo Dios:
«Que existan lumbreras en la bóveda del cielo, para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años; y sirvan de lumbreras en la bóveda del cielo, para dar luz sobre la tierra.»
Y así fue. E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche; y las estrellas. Y las puso Dios en la bóveda del cielo, para dar luz sobre la tierra; para regir el día y la noche, para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto.
Y dijo Dios:
«Pululen las aguas un pulular de vivientes, y pájaros vuelen sobre la tierra frente a la bóveda del cielo.»
Y creó Dios los cetáceos y los vivientes que se deslizan y que el agua hace pulular según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo:
«Creced, multiplicaos, llenad las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra.»Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto.
Y dijo Dios:
«Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies.»
Y así fue. E hizo Dios las fieras según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles según sus especies. Y vio Dios que era bueno.
Y dijo Dios:
«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra.»
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo:
«Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra.»
Y dijo Dios:
«Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra -a todo ser que respira- la hierba verde les servirá de alimento.»
Y así fue. Y vio Dios todo lo que había hecho: y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus ejércitos. Y concluyó Dios para el día séptimo todo el trabajo que había hecho; y descansó el día séptimo de todo el trabajo que había hecho. Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de todo el trabajo que Dios había hecho cuando creó. Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra.
RESPONSORIO Ap 4, 11; cf. Est 13, 10-11
R. Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, * porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.V. Tú hiciste todas las cosas, el cielo y la tierra y cuantas maravillas existen bajo el cielo; tú eres el Señor del universo.R. Porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.
SEGUNDA LECTURA
De la carta de san Clemente primero, papa, a los Corintios(Cap. 59, 2–60, 4; 61, 3: Funk 1, 135-141)
EL VERBO DE DIOS FUENTE DE SABIDURÍA CELESTIAL
No cesamos de pedir y de rogar para que el Artífice de todas las cosas conserve íntegro en todo el mundo el número de sus elegidos, por mediación de su amado siervo Jesucristo, por quien nos llamó de las tinieblas a la luz, de la ignorancia al conocimiento de la gloria de su nombre. Haz que esperemos en tu nombre, tú que eres el origen de todo lo creado; abre los ojos de nuestro corazón, para que te conozcamos a ti, el solo altísimo en las alturas, el santo que reposa entre los santos; que terminas con la soberbia de los insolentes, que deshaces los planes de las naciones, que ensalzas a los humildes y humillas a los soberbios, que das la pobreza y la riqueza, que das la muerte, la salvación y la vida, el solo bienhechor de los espíritus y Dios de toda carne; tú que sondeas los abismos, que ves todas nuestras acciones, que eres ayuda de los que están en peligro, que eres salvador de los desesperados, que has creado todo ser viviente y velas sobre ellos; tú que multiplicas las naciones sobre la tierra y eliges de entre ellas a los que te aman por Jesucristo, tu Hijo amado, por quien nos has instruido, santificado y honrado.
Te pedimos, Señor, que seas nuestra ayuda y defensa. Libra a aquellos de entre nosotros que se hallan en tribulación, compadécete de los humildes, levanta a los caídos, socorre a los necesitados, cura a los enfermos, haz volver a los miembros de tu pueblo que se han desviado; da alimento a los que padecen hambre, libertad a nuestros cautivos, fortaleza a los débiles, consuelo a los pusilánimes; que todos los pueblos de la tierra sepan que tú eres Dios y no hay otro, y que Jesucristo es tu siervo, y que nosotros somos tu pueblo, el rebaño que tú guías.
Tú has dado a conocer la ordenación perenne del mundo, por medio de las fuerzas que obran en él; tú, Señor, pusiste los cimientos de la tierra, tú eres fiel por todas las generaciones, justo en tus juicios, admirable por tu fuerza y magnificencia, sabio en la creación y providente en el gobierno de las cosas creadas, bueno en estos dones visibles y fiel para los que en ti confían, benigno y misericordioso; perdona nuestras iniquidades e injusticias, nuestros pecados y delitos.
No tomes en cuenta todos los pecados de tus siervos y siervas, antes purifícanos en tu verdad y asegura nuestros pasos, para que caminemos en la piedad, la justicia y la rectitud de corazón, y hagamos lo que es bueno y aceptable ante ti y ante los que nos gobiernan.
Más aún, Señor, ilumina tu rostro sobre nosotros, para que gocemos del bienestar en la paz, para que seamos protegidos con tu mano poderosa, y tu brazo extendido nos libre de todo pecado y de todos los que nos aborrecen sin motivo.
Da la concordia y la paz a nosotros y a todos los habitantes del mundo, como la diste a nuestros padres, que piadosamente te invocaron con fe y con verdad. A ti, el único que puedes concedernos estos bienes y muchos más, te ofrecemos nuestra alabanza por Jesucristo, pontífice y abogado de nuestras almas, por quien sea a ti la gloria y la majestad, ahora y por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.
RESPONSORIO Sal 76, 14-16
R. ¿Qué dios es grande como nuestro Dios? * Tú, ¡oh Dios!, hiciste maravillas.V. Mostraste tu poder a los pueblos; con tu brazo rescataste a tu pueblo.R. Tú, ¡oh Dios!, hiciste maravillas.
ORACIÓN.
OREMOS,Señor, atiende benignamente las súplicas de tu pueblo; danos luz para conocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.Amén
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.R. Demos gracias a Dios.

LAUDES

(Oración de la mañana)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Señor abre mis labiosR. Y mi boca proclamará tu alabanza
INVITATORIO
Ant. Entremos a la presencia del Señor dándole gracias.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,demos vítores a la Roca que nos salva;entremos a su presencia dándole gracias,aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,soberano de todos los dioses:tiene en su mano las simas de la tierra,son suyas las cumbres de los montes;suyo es el mar, porque él lo hizo,la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,bendiciendo al Señor, creador nuestro.Porque él es nuestro Dios,y nosotros su pueblo,el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:«No endurezcáis el corazón como en Meribá,como el día de Masá en el desierto;cuando vuestros padres me pusieron a pruebay dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta añosaquella generación me repugnó, y dije:Es un pueblo de corazón extraviado,que no reconoce mi camino;por eso he jurado en mi cóleraque no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
Himno: DEJADO YA EL DESCANSO DE LA NOCHE
Dejado ya el descanso de la noche,despierto en la alegría de tu amor,concédeme tu luz que me iluminecomo ilumina el sol.
No sé lo que será del nuevo díaque entre luces y sombras viviré,pero sé que, si tú vienes conmigo,no fallará mi fe.
Tal vez me esperen horas de desiertoamargas y sedientas, mas yo séque, si vienes conmigo de camino,jamás yo tendré sed.
Concédeme vivir esta jornadaen paz con mis hermanos y mi Dios,al sentarnos los dos para la cena,párteme el pan, Señor.
Recibe, Padre santo, nuestro ruego,acoge por tu Hijo la oraciónque fluye del Espíritu en el almaque sabe de tu amor. Amén.
SALMODIA
Ant 1. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz.
Salmo 5 – ORACIÓN DE LA MAÑANA DE UN JUSTO PERSEGUIDO
Señor, escucha mis palabras,atiende a mis gemidos,haz caso de mis gritos de auxilio,Rey mío y Dios mío.
A ti te suplico, Señor;por la mañana escucharás mi voz,por la mañana te expongo mi causa,y me quedo aguardando.
Tú no eres un Dios que ame la maldad,ni el malvado es tu huésped,ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
Detestas a los malhechores,destruyes a los mentirosos;al hombre sanguinario y traicionerolo aborrece el Señor.
Pero yo, por tu gran bondad,entraré en tu casa,me postraré ante tu templo santocon toda reverencia.
Señor, guíame con tu justicia,porque tengo enemigos;alláname tu camino.
En su boca no hay sinceridad,su corazón es perverso;su garganta es un sepulcro abierto,mientras halagan con la lengua.
Que se alegren los que se acogen a ti,con júbilo eterno;protégelos, para que se llenen de gozolos que aman tu nombre.
Porque tú, Señor, bendices al justo,y como un escudo lo rodea tu favor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz.
Ant 2. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre glorioso.
Cantico: SOLO A DIOS HONOR Y GLORIA 1Cro 29,10-13
Bendito eres, Señor,Dios de nuestro padre Israel,por los siglos de los siglos.
Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,la gloria, el esplendor, la majestad,porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria,tú eres Señor del universo,en tu mano está el poder y la fuerza,tú engrandeces y confortas a todos.
Por eso, Dios nuestro,nosotros te damos gracias,alabando tu nombre glorioso.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre glorioso.
Ant 3. Postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
Salmo 28 – MANIFESTACIÓN DE DIOS EN LA TEMPESTAD.
Hijos de Dios, aclamad al Señor,aclamad la gloria y el poder del Señor,aclamad la gloria del nombre del Señor,postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
La voz del Señor sobre las aguas,el Dios de la gloria hace oír su trueno,el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,la voz del Señor es magnífica,la voz del Señor descuaja los cedros,el Señor descuaja los cedros del Líbano.
Hace brincar al Líbano como a un novillo,al Sarión como a una cría de búfalo.
La voz del Señor lanza llamas de fuego,la voz del Señor sacude el desierto,el Señor sacude el desierto de Cadés.
La voz del Señor retuerce los robles,el Señor descorteza las selvas.En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
El trono del Señor está encima de la tempestad,el Señor se sienta como rey eterno.El Señor da fuerza a su pueblo,el Señor bendice a su pueblo con la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
LECTURA BREVE 2Ts 3, 10b-13
Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma. Porque nos hemos enterado que hay entre vosotros algunos que viven desconcertados, sin trabajar nada, pero metiéndose en todo. A éstos les mandamos y les exhortamos en el Señor Jesucristo a que trabajen con sosiego para comer su propio pan. Vosotros, hermanos, no os canséis de hacer el bien.
RESPONSORIO BREVE
V. Bendito el Señor ahora y por siempre.R. Bendito el Señor ahora y por siempre.
V. Solo él hizo maravillas.R. Ahora y por siempre.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.R. Bendito el Señor ahora y por siempre.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,porque ha visitado y redimido a su pueblo.suscitándonos una fuerza de salvaciónen la casa de David, su siervo,según lo había predicho desde antiguopor boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigosy de la mano de todos los que nos odian;ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,recordando su santa alianzay el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,arrancados de la mano de los enemigos,le sirvamos con santidad y justicia,en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,porque irás delante del Señora preparar sus caminos,anunciando a su pueblo la salvación,el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,nos visitará el sol que nace de lo alto,para iluminar a los que viven en tinieblay en sombra de muerte,para guiar nuestros pasospor el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.
PRECES
Proclamemos la grandeza de Cristo, lleno de gracia y del Espíritu Santo, y acudamos a él diciendo:
Concédenos, Señor, tu Espíritu.
Concédenos, Señor, un día lleno de paz, de alegría y de inocenciapara que, al llegar a la noche, podamos alabarte con gozo y limpios de pecado.
Que baje hoy a nosotros tu bondady haga prósperas las obras de nuestras manos.
Muéstranos tu rostro propicio y danos tu pazpara que durante todo el día sintamos cómo tu mano nos protege.
Mira con bondad a cuantos se han encomendado a nuestras oracionesy enriquécelos con toda clase de bienes.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Terminemos nuestra oración con la plegaria que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro…
ORACION
Tu gracia, Señor, inspire nuestras obras, las sostenga y acompañe; para que todo nuestro trabajo brote de ti, como de su fuente, y tienda a ti, como a su fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.R. Amén.
HORA TERCIA
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Himno: EL TRABAJO, SEÑOR, DE CADA DÍA
El trabajo, Señor, de cada díanos sea por tu amor santificado,convierte su dolor en alegríade amor, que para dar tú nos has dado.
Paciente y larga es nuestra tareaen la noche oscura del amor que espera;dulce huésped del alma, al que flaqueadale tu luz, tu fuerza que aligera.
En el alto gozoso del camino,demos gracias a Dios, que nos concedela esperanza sin fin del don divino;todo lo puede en él quien nada puede. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Llamé, y él me respondió.
Salmo 119 – DESEO DE LA PAZ
En mi aflicción llamé al Señor,y él me respondió.Líbrame, Señor, de los labios mentirosos,de la lengua traidora.
¿Qué te va a dar o a mandar Dios,lengua traidora?Flechas de arquero, afiladascon ascuas de retama.
¡Ay de mí, desterrado en Masac,acampado en Cadar!Demasiado llevo viviendocon los que odian la paz;cuando yo digo: «Paz»,ellos dicen: «Guerra».
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Llamé, y él me respondió.
Ant 2. El Señor guarda tus entradas y salidas.
Salmo 120 – EL GUARDIÁN DEL PUEBLO.
Levanto mis ojos a los montes:¿de dónde me vendrá el auxilio?El auxilio me viene del Señor,que hizo el cielo y la tierra.
No permitirá que resbale tu pie,tu guardián no duerme;no duerme ni reposael guardián de Israel.
El Señor te guarda a su sombra,está a tu derecha;de día el sol no te hará daño,ni la luna de noche.
El Señor te guarda de todo mal,él guarda tu alma;el Señor guarda tus entradas y salidas,ahora y por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor guarda tus entradas y salidas.
Ant 3. Me he alegrado por lo que me dijeron.
Salmo 121 LA CIUDAD SANTA DE JERUSALÉN
¡Qué alegría cuando me dijeron:«Vamos a la casa del Señor»!Ya están pisando nuestros piestus umbrales, Jerusalén.
Jerusalén está fundadacomo ciudad bien compacta.Allá suben las tribus,las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,a celebrar el nombre del Señor;en ella están los tribunales de justiciaen el palacio de David.
Desead la paz a Jerusalén:«Vivan seguros los que te aman,haya paz dentro de tus muros,seguridad en tus palacios.»
Por mis hermanos y compañeros,voy a decir: «La paz contigo.»Por la casa del Señor, nuestro Dios,te deseo todo bien.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Me he alegrado por lo que me dijeron.
LECTURA BREVE Rm 13, 8. 10
No tengáis deuda con nadie, a no ser en amaros los unos a los otros. Porque quien ama al prójimo ya ha cumplido la ley. La caridad no hace nada malo al prójimo. Así que amar es cumplir la ley entera.
V. No rechaces a tu siervo, que tú eres mi auxilio.R. No me abandones, Dios de mi salvación.
ORACIÓN
OREMOS,Padre óptimo, Dios nuestro, tú has querido que los hombres trabajemos de tal modo, que, cooperando unos con otros, alcancemos éxitos cada vez mejor logrados; ayúdanos, pues, a vivir en medio de nuestros trabajos, sintiéndonos siempre hijos tuyos y hermanos de todos los hombres. Por Cristo nuestro Señor.Amén.
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.R. Demos gracias a Dios.
HORA SEXTA
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Himno: TE ESTÁ CANTANDO EL MARTILLO
Te está cantando el martilloy rueda en tu honor la rueda.Puede que la luz no puedalibrar del humo su brillo.¡Qué sudoroso y sencillote pones a mediodía,Dios de esta dura porfíade estar sin pausa creando,y verte necesitandodel hombre más cada día!
Quién diga que Dios ha muertoque salga a la luz y veasi el mundo es o no tareade un Dios que sigue despierto.Ya no es su sitio el desiertoni en la montaña se esconde;decid, si preguntan dónde,que Dios está -sin mortaja-en donde un hombre trabajay un corazón le responde. Amén.
SALMODIA
Ant 1. La ley del Señor alegra el corazón y da luz a los ojos.
Salmo 18 B – HIMNO A DIOS, AUTOR DE LA LEY
La ley del Señor es perfectay es descanso del alma;el precepto del Señor es fiele instruye al ignorante;
los mandatos del Señor son rectosy alegran el corazón;la norma del Señor es límpiday da luz a los ojos;
la voluntad del Señor es puray eternamente estable;los mandamientos del Señor son verdaderosy enteramente justos;
más preciosos que el oro,más que el oro fino;más dulces que la mielde un panal que destila.
Aunque tu siervo vigilapara guardarlos con cuidado,¿quién conoce sus faltas?Absuélveme de lo que se me oculta.
Preserva a tu siervo de la arrogancia,para que no me domine:así quedaré libre e inocentedel gran pecado.
Que te agraden las palabras de mi boca,y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,Señor, roca mía, redentor mío.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. La ley del Señor alegra el corazón y da luz a los ojos.
Ant 2. Se levantará el Señor para regir a los pueblos con justicia.
Salmo 7 I – ORACIÓN DEL JUSTO CALUMNIADO
Señor, Dios mío, a ti me acojo,líbrame de mis perseguidores y sálvame,que no me atrapen como leonesy me desgarren sin remedio.
Señor, Dios mío: si soy culpable,si hay crímenes en mis manos,si he causado daño a mi amigo,si he protegido a un opresor injusto,que el enemigo me persiga y me alcance,que me pisotee vivo por tierra,apretando mi vientre contra el polvo.
Levántate, Señor, con tu ira,álzate con furor contra mis adversarios,acude a defendermeen el juicio que has convocado.Que te rodee la asamblea de las naciones,y pon tu asiento en lo más alto de ella.El Señor es juez de los pueblos.
Júzgame, Señor, según mi justicia,según la inocencia que hay en mí.Cese la maldad de los culpables,y apoya tú al inocente,tú que sondeas el corazón y las entrañas,tú, el Dios justo.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Se levantará el Señor para regir a los pueblos con justicia.
Ant 3. Dios, juez justo, salva a los rectos de corazón.
Salmo 7 II
Mi escudo es Dios,que salva a los rectos de corazón.Dios es un juez justo,Dios amenaza cada día:si no se convierten, afilará su espada,tensará el arco y apuntará.Apunta sus armas mortíferas,prepara sus flechas incendiarias.
Mirad: el enemigo concibió el crimen,está preñado de maldad,y da a luz el engaño.Cavó y ahondó una fosa,caiga en la fosa que hizo;recaiga su maldad sobre su cabeza,baje su violencia sobre su cráneo.
Yo daré gracias al Señor por su justicia,tañendo para el nombre del Señor altísimo.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dios, juez justo, salva a los rectos de corazón.
LECTURA BREVE St 1, 19-20. 26
Sea todo hombre pronto para escuchar, tardo para hablar, remiso para la cólera. El hombre encolerizado no obra lo que agrada a Dios. Quien piensa que sirve a Dios y no refrena su lengua se engaña a sí mismo. No vale nada su religión.
V. Bendigo al Señor en todo momento.R. Su alabanza está siempre en mi boca.
ORACIÓN
OREMOS,Señor, tú eres el dueño de la viña y de los sembrados, tú el que repartes las tareas y distribuyes el justo salario a los trabajadores: ayúdanos a soportar el peso del día y el calor de la jornada sin quejarnos nunca de tus planes. Por Cristo, nuestro Señor.Amén.
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.R. Demos gracias a Dios.
HORA NONA
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Himno: FUNDAMENTO DE TODO LO QUE EXISTE
Fundamento de todo lo que existe,de tu pueblo elegido eterna roca,de los tiempos Señor, que prometistedar tu vigor al que con fe te invoca.
Mira al hombre que es fiel y no te olvida,tu Espíritu, tu paz háganlo fuertepara amarte y servirte en esta viday gozarte después de santa muerte.
Jesús, Hijo del Padre, ven aprisaen este atardecer que se avecina,serena claridad y dulce brisaserá tu amor que todo lo domina. Amén.
SALMODIA
Ant 1. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
Salmo 125 – DIOS, ALEGRÍA Y ESPERANZA NUESTRA.
Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,nos parecía soñar:la boca se nos llenaba de risas,la lengua de cantares.
Hasta los gentiles decían:«El Señor ha estado grande con ellos.»El Señor ha estado grande con nosotros,y estamos alegres.
Que el Señor cambie nuestra suertecomo los torrentes del Negueb.Los que sembraban con lágrimascosechan entre cantares.
Al ir, iban llorando,llevando la semilla;al volver, vuelven cantando,trayendo sus gavillas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
Ant 2. El Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.
Salmo 126 – EL ESFUERZO HUMANO ES INÚTIL SIN DIOS.
Si el Señor no construye la casa,en vano se cansan los albañiles;si el Señor no guarda la ciudad,en vano vigilan los centinelas.
Es inútil que madruguéis,que veléis hasta muy tarde,los que coméis el pan de vuestros sudores:¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
La herencia que da el Señor son los hijos;una recompensa es el fruto de las entrañas:son saetas en mano de un guerrerolos hijos de la juventud.
Dichoso el hombre que llenacon ellas su aljaba:no quedará derrotado cuando litiguecon su adversario en la plaza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.
Ant 3. Dichoso el que teme al Señor.
Salmo 127 – PAZ DOMÉSTICA EN EL HOGAR DEL JUSTO
¡Dichoso el que teme al Señory sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,serás dichoso, te irá bien;tu mujer, como una vid fecunda,en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,alrededor de tu mesa:ésta es la bendición del hombreque teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,que veas la prosperidad de Jerusaléntodos los días de tu vida;que veas a los hijos de tus hijos.¡Paz a Israel!
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dichoso el que teme al Señor.
LECTURA BREVE 1Pe 1, 17-19
Tomad en serio vuestro proceder en esta vida. Ya sabéis con qué os rescataron, no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha.
V. Sálvame, Señor, y ten misericordia de mí.R. En la asamblea te bendeciré, Señor.
ORACIÓN
OREMOS,Tú nos has convocado, Señor, en tu presencia en esta misma hora en que los apóstoles subían al templo para la oración de la tarde: concédenos que las súplicas que ahora te dirigimos en nombre de Jesús, tu Hijo, alcancen la salvación a cuantos lo invocan. Por Cristo nuestro Señor.Amén.
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.R. Demos gracias a Dios.
VÍSPERAS(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Himno: LIBRA MIS OJOS DE LA MUERTE.
Libra mis ojos de la muerte;dales la luz, que es su destino.Yo, como el ciego del camino,pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manosuna herramienta constructiva,cura su fiebre posesivay ábrela al bien de mis hermanos.
Haz que mi pie vaya ligero.Da de tu pan y de tu vasoal que te sigue, paso a paso,por lo más duro del sendero.
Que yo comprenda, Señor mío,al que se queja y retrocede;que el corazón no se me quededesentendidamente frío.
Guarda mi fe del enemigo.¡Tantos me dicen que estás muerto!Y entre la sombra y el desiertodame tu mano y ven conmigo. Amén
SALMODIA
Ant 1. El Señor se complace en los justos.
Salmo 10 – EL SEÑOR ESPERANZA DEL JUSTO
Al Señor me acojo, ¿por qué me decís:«escapa como un pájaro al monte,porque los malvados tensan el arco,ajustan las saetas a la cuerda,para disparar en la sombra contra los buenos?Cuando fallan los cimientos,¿qué podrá hacer el justo?»
Pero el Señor está en su templo santo,el Señor tiene su trono en el cielo;sus ojos están observando,sus pupilas examinan a los hombres.
El Señor examina a inocentes y culpables,y al que ama la violencia él lo detesta.Hará llover sobre los malvados ascuas y azufre,les tocará en suerte un viento huracanado.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:los buenos verán su rostro.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor se complace en los justos.
Ant 2. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Salmo 14 – ¿QUIÉN ES JUSTO ANTE EL SEÑOR?
Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienday habitar en tu monte santo?
El que procede honradamentey practica la justicia,el que tiene intenciones lealesy no calumnia con su lengua,
el que no hace mal a su prójimoni difama al vecino,el que considera despreciable al impíoy honra a los que temen al Señor,
el que no retracta lo que juróaún en daño propio,el que no presta dinero a usurani acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Ant 3. Dios nos ha destinado en la persona de Cristo a ser sus hijos.
Cántico: EL PLAN DIVINO DE SALVACIÓN – Ef 1, 3-10
Bendito sea Dios,Padre de nuestro Señor Jesucristo,que nos ha bendecido en la persona de Cristocon toda clase de bienes espirituales y celestiales.
El nos eligió en la persona de Cristo,antes de crear el mundo,para que fuésemos consagradose irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona de Cristo,por pura iniciativa suya,a ser sus hijos,para que la gloria de su gracia,que tan generosamente nos ha concedidoen su querido Hijo,redunde en alabanza suya.
Por este Hijo, por su sangre,hemos recibido la redención,el perdón de los pecados.El tesoro de su gracia, sabiduría y prudenciaha sido un derroche para con nosotros,dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el planque había proyectado realizar por Cristocuando llegase el momento culminante:hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza,las del cielo y las de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dios nos ha destinado en la persona de Cristo a ser sus hijos.
LECTURA BREVE Col 1, 9b-11
Llegad a la plenitud en el conocimiento de la voluntad de Dios, con toda sabiduría e inteligencia espiritual. Así caminaréis según el Señor se merece y le agradaréis enteramente, dando fruto en toda clase de obras buenas y creciendo en el conocimiento de Dios. Fortalecidos en toda fortaleza, según el poder de su gloria, podréis resistir y perseverar en todo con alegría.
RESPONSORIO BREVE
V. Sáname, porque he pecado contra ti.R. Sáname, porque he pecado contra ti.
V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»R. Porque he pecado contra ti.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.R. Sáname, porque he pecado contra ti.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:su nombre es santo,y su misericordia llega a sus fielesde generación en generación.
El hace proezas con su brazo:dispersa a los soberbios de corazón,derriba del trono a los poderososy enaltece a los humildes,a los hambrientos los colma de bienesy a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,acordándose de su misericordia-como lo había prometido a nuestros padres-en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.
PRECES
Demos gracias a Dios, nuestro Padre, que recordando siempre su santa alianza, no cesa de bendecirnos, y digámosle con ánimo confiado:
Favorece a tu pueblo, Señor.
Salva a tu pueblo, Señor,y bendice a tu heredad.
Congrega en la unidad a todos los cristianos:para que el mundo crea en Cristo, tu enviado.
Derrama tu gracia sobre nuestros familiares y amigos:que encuentren en ti, Señor, su verdadera felicidad.
Muestra tu amor a los agonizantes:que puedan contemplar tu salvación.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Ten piedad de los que han muertoy acógelos en el descanso de Cristo.
Terminemos nuestra oración con las palabras que nos enseñó Cristo:
Padre nuestro…
ORACION
Nuestro humilde servicio, Señor, proclame tu grandeza, y ya que por nuestra salvación te dignaste mirar la humillación de la Virgen María, te rogamos nos enaltezcas llevándonos a la plenitud de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.R. Amén.

COMPLETAS

(Oración antes del descanso nocturno)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
EXAMEN DE CONCIENCIA
Hermanos, habiendo llegado al final de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos sinceramente nuestros pecados.
Yo confieso ante Dios todopoderosoy ante vosotros, hermanos,que he pecado muchode pensamiento, palabra, obra y omisión:por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,a los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos,que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
V. El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.R. Amén.
Himno: CUANDO LA LUZ DEL SOL ES YA PONIENTE
Cuando la luz del sol es ya poniente,gracias, Señor, es nuestra melodía;recibe, como ofrenda, amablemente,nuestro dolor, trabajo y alegría.
Si poco fue el amor en nuestro empeñode darle vida al día que fenece,convierta en realidad lo que fue un sueñotu gran amor que todo lo engrandece.
Tu cruz, Señor, redime nuestra suertede pecadora en justa, e iluminala senda de la vida y de la muertedel hombre que en la fe lucha y camina.
Jesús, Hijo del Padre, cuando avanzala noche oscura sobre nuestro día,concédenos la paz y la esperanzade esperar cada noche tu gran día. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Tú, Señor, eres clemente y rico en misericordia.
Salmo 85 – ORACIÓN DE UN POBRE ANTE LAS DIFICULTADES.
Inclina tu oído, Señor; escúchame,que soy un pobre desamparado;protege mi vida, que soy un fiel tuyo;salva a tu siervo, que confía en ti.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,que a ti te estoy llamando todo el día;alegra el alma de tu siervo,pues levanto mi alma hacia ti;
porque tú, Señor, eres bueno y clemente,rico en misericordia con los que te invocan.Señor, escucha mi oración,atiende a la voz de mi súplica.
En el día del peligro te llamo,y tú me escuchas.No tienes igual entre los dioses, Señor,ni hay obras como las tuyas.
Todos los pueblos vendrána postrarse en tu presencia, Señor;bendecirán tu nombre:«Grande eres tú, y haces maravillas;tú eres el único Dios.»
Enséñame, Señor, tu camino,para que siga tu verdad;mantén mi corazón enteroen el temor de tu nombre.
Te alabaré de todo corazón, Dios mío;daré gloria a tu nombre por siempre,por tu grande piedad para conmigo,porque me salvaste del abismo profundo.
Dios mío, unos soberbios se levantan contra mí,una banda de insolentes atenta contra mi vida,sin tenerte en cuenta a ti.
Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,lento a la cólera, rico en piedad y leal,mírame, ten compasión de mí.
Da fuerza a tu siervo,salva al hijo de tu esclava;dame una señal propicia,que la vean mis adversarios y se avergüencen,porque tú, Señor, me ayudas y consuelas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Tú, Señor, eres clemente y rico en misericordia.
LECTURA BREVE 1Ts 5, 9-10
Dios nos ha puesto para obtener la salvación por nuestro Señor Jesucristo, que murió por nosotros, para que, velando o durmiendo, vivamos junto con él.
RESPONSORIO BREVE
V. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V. Tú, el Dios leal, nos librarás.R. Te encomiendo mi espíritu.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
CÁNTICO DE SIMEÓN Lc 2, 29-32
Ahora, Señor, según tu promesa,puedes dejar a tu siervo irse en paz,
porque mis ojos han visto a tu Salvador,a quien has presentado ante todos los pueblos
luz para alumbrar a las nacionesy gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
ORACION
OREMOS,Concede, Señor, a nuestros cuerpos fatigados el descanso necesario, y haz que la simiente del reino que con nuestro trabajo hemos sembrado hoy crezca y germine para la cosecha de la vida eterna. Por Cristo nuestro Señor.Amén.
BENDICIÓN
V. El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa muerte.R. Amén.
ANTIFONA FINAL DE LA SANTISIMA VIRGEN
Madre del Redentor, Virgen fecunda,puerta del cielo siempre abierta,estrella del mar,
ven a librar al pueblo que tropiezay se quiere levantar.
Ante la admiración de cielo y tierra,engendraste a tu santo Creador,y permaneces siempre virgen.
Recibe el saludo del ángel Gabriel,y ten piedad de nosotros, pecadores.

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