Martes 3 de marzo 2026

3 DE MARZO MARTES II DE CUARESMA




Del Propio del Tiempo. Salterio II

OFICIO DE LECTURA

Si el Oficio de Lectura es la primera oración del día:
V. Señor abre mis labiosR. Y mi boca proclamará tu alabanza
Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:
Ant. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,demos vítores a la Roca que nos salva;entremos a su presencia dándole gracias,aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,soberano de todos los dioses:tiene en su mano las simas de la tierra,son suyas las cumbres de los montes;suyo es el mar, porque él lo hizo,la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,bendiciendo al Señor, creador nuestro.Porque él es nuestro Dios,y nosotros su pueblo,el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:«No endurezcáis el corazón como en Meribá,como el día de Masá en el desierto;cuando vuestros padres me pusieron a pruebay dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta añosaquella generación me repugnó, y dije:Es un pueblo de corazón extraviado,que no reconoce mi camino;por eso he jurado en mi cóleraque no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
Si antes del Oficio de lectura se ha rezado ya alguna otra Hora:
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Himno: DE LA SALUD LA FUENTE
De la salud la fuente,coronada de juncos punzadores,un corazón ardientebuscaba triste y lleno de dolores,y, hallándola en la cruz, que atento mira,así gime, así llora, así suspira:
«Señor, yo soy el ciervoque tan sediento busco esos cristales;si te ofendí, protervo,ya vuelvo arrepentido de mis males;y no me he de apartar de tu presenciasin perdón, sin favores, sin clemencia.
En esa cruz clavado,arco de paz te hicieron tus finezas,y, pues enamoradoasí encender pretendes las tibiezas,que se abrasen las mías hoy te ruegocon tu luz, con tu llama, con tu fuego.
El Dios de las venganzasun tiempo los profetas te llamaron,mas ya mis esperanzas,desde que hombre te hiciste, mejoraron,pues Dios de amor te miran en prisiones,sin carcaj, sin saetas, sin arpones.» Amén.
SALMODIA
Ant 1. Encomienda tu camino al Señor, y él actuará.
Salmo 36 I – LA VERDADERA Y LA FALSA FELICIDAD
No te exasperes por los malvados,no envidies a los que obran el mal:se secarán pronto, como la hierba,como el césped verde se agostarán.
Confía en el Señor y haz el bien,habita tu tierra y practica la lealtad;sea el Señor tu delicia,y él te dará lo que pide tu corazón.
Encomienda tu camino al Señor,confía en él, y él actuará:hará brillar tu justicia como el amanecer;tu derecho, como el mediodía.
Descansa en el Señor y espera en él,no te exasperes por el hombre que triunfaempleando la intriga:
cohíbe la ira, reprime el coraje,no te exasperes, no sea que obres mal;porque los que obran mal son excluidos,pero los que esperan en el Señor poseerán la tierra.
Aguarda un momento: desapareció el malvado,fíjate en su sitio: ya no está;en cambio, los sufridos poseen la tierray disfrutan de paz abundante.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Encomienda tu camino al Señor, y él actuará.
Ant 2. Apártate del mal y haz el bien; al honrado lo sostiene el Señor.
Salmo 36 II
El malvado intriga contra el justo,rechina sus dientes contra él;pero el Señor se ríe de él,porque ve que le llega su hora.
Los malvados desenvainan la espada,asestan el arco,para abatir a pobres y humildes,para asesinar a los honrados;pero su espada les atravesará el corazón,sus arcos se romperán.
Mejor es ser honrado con pocoque ser malvado en la opulencia;pues al malvado se le romperán los brazos,pero al honrado lo sostiene el Señor.
El Señor vela por los días de los buenos,y su herencia durará siempre;no se agostarán en tiempo de sequía,en tiempo de hambre se saciarán;
pero los malvados perecerán,los enemigos del Señorse marchitarán como la belleza de un prado,en humo se disiparán.
El malvado pide prestado y no devuelve,el justo se compadece y perdona.Los que el Señor bendice poseen la tierra,los que él maldice son excluidos.
El Señor asegura los pasos del hombre,se complace en sus caminos;si tropieza, no caerá,porque el Señor lo tiene de la mano.
Fui joven, ya soy viejo:nunca he visto a un justo abandonado,ni a su linaje mendigando el pan.A diario se compadece y da prestado;bendita será su descendencia.
Apártate del mal y haz el bien,y siempre tendrás una casa;porque el Señor ama la justiciay no abandona a sus fieles.
Los inicuos son exterminados,la estirpe de los malvados se extinguirá;pero los justos poseen la tierra,la habitarán por siempre jamás.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Apártate del mal y haz el bien; al honrado lo sostiene el Señor.
Ant 3. Confía en el Señor y sigue su camino.
Salmo 36 III
La boca del justo expone la sabiduría,su lengua explica el derecho;porque lleva en el corazón la ley de su Dios,y sus pasos no vacilan.
El malvado espía al justoe intenta darle muerte;pero el Señor no lo entrega en sus manos,no deja que lo condenen en el juicio.
Confía en el Señor, sigue su camino;él te levantará a poseer la tierra,y verás la expulsión de los malvados.
Vi a un malvado que se jactaba,que prosperaba como un cedro frondoso;volví a pasar, y ya no estaba;lo busqué, y no lo encontré.
Observa al honrado, fíjate en el bueno:su porvenir es la paz;los impíos serán totalmente aniquilados,el porvenir de los malvados quedará truncado.
El Señor es quien salva a los justos,él es su alcázar en el peligro;el Señor los protege y los libra,los libra de los malvados y los salva,porque se acogen a él.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Confía en el Señor y sigue su camino.
V. Ahora es el tiempo propicio.R. Ahora es el día de salvación.
PRIMERA LECTURA
Del libro del Éxodo 16, 1-18. 35
EL MANÁ EN EL DESIERTO
Toda la comunidad de Israel partió de Elim y llegó al desierto de Sin, entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes después de su salida de Egipto. La comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo:
«¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta comunidad.»
El Señor dijo a Moisés:
«Yo os haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger diariamente la ración de cada día; lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o no. El día sexto, cuando preparen lo que hayan de llevar, que recojan el doble de lo que acostumbren recoger cada día.»
Moisés y Aarón dijeron a los israelitas:
«Esta tarde sabréis que es el Señor quien os ha sacado de Egipto, y mañana veréis la gloria del Señor. Ha oído vuestras protestas contra él, pues nosotros, ¿qué somos para que murmuréis de nosotros? Esta tarde os dará a comer carne y mañana os saciará de pan; os ha oído murmurar de él; ¿nosotros qué somos? No habéis murmurado contra nosotros, sino contra el Señor.» Moisés dijo a Aarón:
«Di a la comunidad de los hijos de Israel: “Acercaos al Señor, que ha escuchado vuestras murmuraciones.”» Mientras Aarón hablaba a la asamblea, ellos miraron hacia el desierto y vieron la’ gloria del Señor que aparecía en una nube. El Señor dijo a Moisés:
«He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: “Hacia el crepúsculo comeréis carne, por la mañana os saciaréis de pan, para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios.”» Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un grano fino parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas decían:
«Man hu», (que significa «¿Qué es esto?»; pues no sabían lo que era).
Moisés les dijo:
«Es el pan que el Señor os da de comer. Éstas son las órdenes del Señor: que cada uno recoja lo que pueda comer: un celemín por cabeza para todas las personas que vivan en una tienda.»
Así lo hicieron los israelitas: unos recogieron más, otros menos. Y al medirlo en el celemín, no sobraba al que había recogido más ni faltaba al que había recogido menos: había recogido cada uno lo que necesitaba para su sustento.
Los hijos de Israel comieron el maná durante cuarenta años hasta que llegaron a tierra habitada; lo comieron hasta que llegaron a la frontera de Canaán.
RESPONSORIO Sb 16, 20; Jn 6, 32
R. Alimentaste a tu pueblo con manjar de ángeles, les enviaste desde el cielo un pan ya preparado, * que podía brindar todas las delicias y satisfacer todos los gustos.V. Moisés no os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo.R. Que puede brindar todas las delicias y satisfacer todos los gustos.
SEGUNDA LECTURA
De los Comentarios de san Agustín, obispo, sobre los salmos(Salmo 140, 4-6: CCL 40, 2028-2029)
LA PASIÓN DE TODO EL CUERPO DE CRISTO
Señor, te he llamado, ven de prisa. Esto podemos decirlo todos. No lo digo yo solo, sino el Cristo total. Pero es más bien el cuerpo quien habla aquí; pues Cristo, cuando estaba en este mundo, oró en calidad de hombre, y oró al Padre en nombre de todo el cuerpo, y al orar caían de todo su cuerpo gotas de sangre. Así está escrito en el Evangelio: Jesús oraba con mayor intensidad, y sudó como gruesas gotas de sangre. Esta efusión de sangre de todo su cuerpo no significaba otra cosa que la pasión de los mártires de toda la Iglesia.
Señor, te he llamado, ven de prisa, escucha mi voz cuando te llamo. Al decir: Te he llamado, no creas que ya ha cesado el motivo de llamar. Has llamado, pero no por eso puedes estar ya seguro. Si hubiera terminado ya la tribulación, no tendrías que llamar más; pero, como que la tribulación de la Iglesia y del cuerpo de Cristo continúa hasta el fin de los siglos, no sólo hemos de decir: Te he llamado, ven de prisa, sino también: Escucha mi voz cuando te llamo.
Suba mi oración como incienso en tu presencia, el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. Todo cristiano sabe que estas palabras suelen entenderse de la Cabeza en persona. Cuando, en efecto, declinaba el día, el Señor entregó voluntariamente su vida en la cruz, para volver a recobrarla. Pero también entonces estábamos nosotros allí representados. Pues lo que colgó del madero es la misma naturaleza que tomó de nosotros. Si no, ¿cómo hubiera sido nunca posible que el Padre abandonara a su Hijo único, siendo ambos un solo Dios? Y sin embargo, clavando nuestra frágil condición en la cruz, en la cual, como dice el Apóstol, nuestro hombre viejo ha sido crucificado con él, clamó en nombre de este hombre viejo: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Aquella ofrenda de la tarde fue, pues, la pasión del Señor, la cruz del Señor, oblación de la víctima salvadora, holocausto agradable a Dios. Aquella ofrenda de la tarde se convirtió, por la resurrección, en ofrenda matinal. Así, la oración que sale con toda pureza de lo íntimo de la fe se eleva como el incienso desde el altar sagrado. Ningún otro aroma es más agradable a Dios que éste; este aroma debe ser ofrecido a él por los creyentes.
RESPONSORIO Ga 2, 19-20
R. Estoy crucificado con Cristo; * vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí.V. Y mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí.R. Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí.
ORACIÓN.
OREMOS,Señor, vela con amor constante sobre tu Iglesia, edificada en la debilidad humana, y, pues sin ti la naturaleza mortal sucumbe, que tu Protección la preserve siempre del mal y la encamine por las sendas de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.Amén
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.R. Demos gracias a Dios.

LAUDES

(Oración de la mañana)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Señor abre mis labiosR. Y mi boca proclamará tu alabanza
INVITATORIO
Ant. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,demos vítores a la Roca que nos salva;entremos a su presencia dándole gracias,aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,soberano de todos los dioses:tiene en su mano las simas de la tierra,son suyas las cumbres de los montes;suyo es el mar, porque él lo hizo,la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,bendiciendo al Señor, creador nuestro.Porque él es nuestro Dios,y nosotros su pueblo,el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:«No endurezcáis el corazón como en Meribá,como el día de Masá en el desierto;cuando vuestros padres me pusieron a pruebay dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta añosaquella generación me repugnó, y dije:Es un pueblo de corazón extraviado,que no reconoce mi camino;por eso he jurado en mi cóleraque no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
Himno: EDIFICASTE UNA TORRE
Edificaste una torrepara tu huerta florida;un lagar para tu vinoy, para el vino, una viña.
Y la viña no dio uvas,ni el lagar buena bebida:sólo racimos amargosy zumos de amarga tinta.
Edificaste una torre,Señor, para tu guarida;un huerto de dulces frutos,una noria de aguas limpias,un blanco silencio de horasy un verde beso de brisas.
Y esta casa que es tu torre,este mi cuerpo de arcilla,esta sangre que es tu sangrey esta herida que es tu heridate dieron frutos amargos,amargas uvas y espinas.
¡Rompe, Señor, tu silencio,rompe tu silencio y grita!Que mi lagar enrojezcacuando tu planta lo pise,y que tu mesa se endulcecon el vino de tu viña. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Envíame, Señor, tu luz y tu verdad.
Salmo 42 – DESEO DEL TEMPLO.
Hazme justicia, ¡oh Dios!, defiende mi causacontra gente sin piedad,sálvame del hombre traidor y malvado.
Tú eres mi Dios y protector,¿por qué me rechazas?¿Por qué voy andando sombrío,hostigado por mi enemigo?
Envía tu luz y tu verdad:que ellas me guíeny me conduzcan hasta tu monte santo,hasta tu morada.
Que yo me acerque al altar de Dios,al Dios de mi alegría;que te dé gracias al son de la cítara,Señor, Dios mío.
¿Por qué te acongojas, alma mía,por qué te me turbas?Espera en Dios, que volverás a alabarlo:«Salud de mi rostro, Dios mío.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Envíame, Señor, tu luz y tu verdad.
Ant 2. Protégenos, Señor, todos los días de nuestra vida.
Cántico: ANGUSTIA DE UN MORIBUNDO Y ALEGRÍA DE LA CURACIÓN Is 38, 10-14. 17-20
Yo pensé: «En medio de mis díastengo que marchar hacia las puertas del abismo;me privan del resto de mis años.»
Yo pensé: «Ya no veré más al Señoren la tierra de los vivos,ya no miraré a los hombresentre los habitantes del mundo.
Levantan y enrollan mi vidacomo una tienda de pastores.Como un tejedor devanaba yo mi vida,y me cortan la trama.»
Día y noche me estás acabando,sollozo hasta el amanecer.Me quiebras los huesos como un león,día y noche me estas acabando.
Estoy piando como una golondrina,gimo como una paloma.Mis ojos mirando al cielo se consumen:¡Señor, que me oprimen, sal fiador por mí!
Me has curado, me has hecho revivir,la amargura se me volvió pazcuando detuviste mi alma ante la tumba vacíay volviste la espalda a todos mis pecados.
El abismo no te da gracias,ni la muerte te alaba,ni esperan en tu fidelidadlos que bajan a la fosa.
Los vivos, los vivos son quienes te alaban:como yo ahora.El Padre enseña a sus hijos tu fidelidad.
Sálvame, Señor, y tocaremos nuestras arpastodos nuestros días en la casa del Señor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Protégenos, Señor, todos los días de nuestra vida.
Ant 3. ¡Oh Dios!, tu mereces un himno en Sión.
Salmo 64 – SOLEMNE ACCIÓN DE GRACIAS.
¡Oh Dios!, tú mereces un himno en Sión,y a ti se te cumplen los votos,porque tú escuchas las súplicas.
A ti acude todo mortala causa de sus culpas;nuestros delitos nos abruman,pero tú los perdonas.
Dichoso el que tú eliges y acercaspara que viva en tus atrios:que nos saciemos de los bienes de tu casa,de los dones sagrados de tu templo.
Con portentos de justicia nos respondes,Dios, salvador nuestro;tú, esperanza del confín de la tierray del océano remoto;
Tú que afianzas los montes con tu fuerza,ceñido de poder;tú que reprimes el estruendo del mar,el estruendo de las olasy el tumulto de los pueblos.
Los habitantes del extremo del orbese sobrecogen ante tus signos,y a las puertas de la aurora y del ocasolas llenas de júbilo.
Tú cuidas de la tierra, la riegasy la enriqueces sin medida;la acequia de Dios va llena de agua,preparas los trigales;
riegas los surcos, igualas los terrones,tu llovizna los deja mullidos,bendices sus brotes;coronas el año con tus bienes,las rodadas de tu carro rezuman abundancia;
rezuman los pastos del páramo,y las colinas se orlan de alegría;las praderas se cubren de rebaños,y los valles se visten de mieses,que aclaman y cantan.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. ¡Oh Dios!, tu mereces un himno en Sión.
LECTURA BREVE Jl 2, 12-13
Convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad vuestros corazones y no vuestras vestiduras, y convertíos al Señor, vuestro Dios, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas.
RESPONSORIO BREVE
V. Él me librará de la red del cazador.R. Él me librará de la red del cazador.
V. Me cubrirá con su plumaje.R. Él me librará de la red del cazador.
V. Gloria al Padre,y al Hijo, y al Espíritu Santo.R. Él me librará de la red del cazador.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Uno solo es vuestro maestro, Cristo el Señor, que está en los cielos.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,porque ha visitado y redimido a su pueblo.suscitándonos una fuerza de salvaciónen la casa de David, su siervo,según lo había predicho desde antiguopor boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigosy de la mano de todos los que nos odian;ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,recordando su santa alianzay el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,arrancados de la mano de los enemigos,le sirvamos con santidad y justicia,en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,porque irás delante del Señora preparar sus caminos,anunciando a su pueblo la salvación,el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,nos visitará el sol que nace de lo alto,para iluminar a los que viven en tinieblay en sombra de muerte,para guiar nuestros pasospor el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Uno solo es vuestro maestro, Cristo el Señor, que está en los cielos.
PRECES
Demos gracias a Dios, nuestro Padre, que nos dio a su Hijo unigénito, Palabra hecha carne, para que vivamos de ella, e invoquémosle, diciendo:
Que la palabra de Cristo habite en nosotros con toda su riqueza.
Concédenos escuchar con más frecuencia tu palabra en este tiempo cuaresmal,para que en la gran solemnidad que se avecina nos unamos con mayor fervor a Cristo, nuestra Pascua.
Que tu Espíritu Santo nos asista,para que seamos testigos de tu verdad y de tu bondad ante los vacilantes y equivocados.
Concédenos vivir más profundamente el misterio de Cristo,para que podamos dar testimonio de él con más fuerza y claridad.
En este tiempo de penitencia, Señor, renueva y purifica a tu Iglesia,para que se manifieste con más claridad como signo de salvación.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Porque sabemos que somos hijos de Dios, llenos de confianza nos atrevemos a decir:
Padre nuestro…
ORACION
Señor, vela con amor constante sobre tu Iglesia, edificada en la debilidad humana, y, pues sin ti la naturaleza mortal sucumbe, que tu Protección la preserve siempre del mal y la encamine por las sendas de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.R. Amén.
HORA TERCIA
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: COMO EL FUEGO CALCINA
Como el fuego calcinala madera reseca,cuando el pecado nos domina,Espíritu de Dios,purifícanos.
Como el río derramapor la tierra sus aguasy hay flor y fruto en la rama,Espíritu de Dios,vivifícanos.
Como tu fuerte vientohizo en el mar camino,cuando haya duda y desaliento,Espíritu de Dios,ayúdanos.
Luz, Amor, Viento, Fuego,los caminos de éxodoenseña al hombre pobre y ciego.Espíritu de Dios,condúcenos. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Han llegado los días de penitencia; expiemos nuestros pecados y salvaremos nuestras almas.
Salmo 118, 49-56
Recuerda la palabra que diste a tu siervo,de la que hiciste mi esperanza;éste es mi consuelo en la aflicción:que tu promesa me da vida;los insolentes me insultan sin parar,pero yo no me aparto de tus mandatos.
Recordando tus antiguos mandamientos,Señor, quedé consolado;sentí indignación ante los malvados,que abandonan tu voluntad;tus leyes eran mi canciónen tierra extranjera.
De noche pronuncio tu nombre,Señor, y velando, tus preceptos;esto es lo que a mí me toca:guardar tus decretos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 52 – NECEDAD DE LOS PECADORES
Dice el necio para si:«No hay Dios.»Se han corrompido cometiendo abominaciones,no hay quien obre bien.
Dios observa desde el cieloa los hijos de Adán,para ver si hay alguno sensatoque busque a Dios.
Todos se extravíanigualmente obstinados,no hay uno que obre bien,ni uno solo.
Pero ¿no aprenderán los malhechoresque devoran a mi pueblo como pany no invocan al Señor?
Pues temblarán de espanto,porque Dios esparce los huesos del agresor,y serán derrotados,porque Dios los rechaza.
¡Ojalá venga desde Siónla salvación de lsrael!Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo,se alegrará Jacob y gozará Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 53, 3-6. 8-9 – PETICIÓN DE AUXILIO
¡Oh Dios!, sálvame por tu nombre,sal por mí con tu poder.¡Oh Dios!, escucha mi súplica,atiende a mis palabras:
porque unos insolentes se alzan contra mí,y hombres violentos me persiguen a muertesin tener presente a Dios.
Pero Dios es mi auxilio,el Señor sostiene mi vida.
Te ofreceré un sacrificio voluntariodando gracias a tu nombre, que es bueno;porque me libraste del peligroy he visto la derrota de mis enemigos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Han llegado los días de penitencia; expiemos nuestros pecados y salvaremos nuestras almas.
LECTURA BREVE Jl 2, 17
Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: «Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen las naciones.»
V. Señor, crea en mí un corazón puro.R. Renuévame por dentro con espíritu firme.
ORACIÓN
OREMOS,Señor, vela con amor constante sobre tu Iglesia, edificada en la debilidad humana, y, pues sin ti la naturaleza mortal sucumbe, que tu Protección la preserve siempre del mal y la encamine por las sendas de la salvación. Por Cristo nuestro Señor.Amén.
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.R. Demos gracias a Dios.
HORA SEXTA
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: POR EL PECADO PRIMERO
Por el pecado primeroentró la muerte a la vida,y la muerte fue vencidapor la vida del Cordero.
El Padre lo hizo pecadopara salvar al caído;el que nunca había sufridose quiso crucificado.
La humanidad pecadoraestá bien representada,mas la culpa fue lavadapor la sangre redentora. Amén.
SALMODIA
Ant 1. «Por mi vida -dice el Señor-, no me complazco en la muerte del pecador, sino en que cambie de conducta y viva.»
Salmo 122 – EL SEÑOR, ESPERANZA DEL PUEBLO
A ti levanto mis ojos,a ti que habitas en el cielo.Como están los ojos de los esclavosfijos en las manos de sus señores,
como están los ojos de la esclavafijos en las manos de su señora,así están nuestros ojosen el Señor, Dios nuestro,esperando su misericordia.
Misericordia, Señor, misericordia,que estamos saciados de desprecios;nuestra alma está saciadadel sarcasmo de los satisfechos,del desprecio de los orgullosos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 123 – NUESTRO AUXILIO ES EL NOMBRE DEL SEÑOR
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte-que lo diga Israel-,si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,cuando nos asaltaban los hombres,nos habrían tragado vivos:tanto ardía su ira contra nosotros.
Nos habrían arrollado las aguas,llegándonos el torrente hasta el cuello;nos habrían llegado hasta el cuellolas aguas espumantes.
Bendito el Señor, que no nos entregócomo presa a sus dientes;hemos salvado la vida como un pájarode la trampa del cazador:la trampa se rompió y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,que hizo el cielo y la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 124 – EL SEÑOR VELA POR SU PUEBLO.
Los que confían en el Señor son como el monte Sión:no tiembla, está asentado para siempre.
Jerusalén está rodeada de montañas,y el Señor rodea a su puebloahora y por siempre.
No pesará el cetro de los malvadossobre el lote de los justos,no sea que los justos extiendansu mano a la maldad.
Señor, concede bienes a los buenos,a los sinceros de corazón;y a los que se desvían por sendas tortuosas,que los rechace el Señor con los malhechores.¡Paz a Israel!
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. «Por mi vida -dice el Señor-, no me complazco en la muerte del pecador, sino en que cambie de conducta y viva.»
LECTURA BREVE Jr 3, 25b
Pecamos contra el Señor, nuestro Dios, nosotros y nuestros padres, desde la juventud hasta el día de hoy, y no escuchamos la voz del Señor, nuestro Dios.
V. Aparta de mi pecado tu vista.R. Borra en mí toda culpa.
ORACIÓN
OREMOS,Señor, vela con amor constante sobre tu Iglesia, edificada en la debilidad humana, y, pues sin ti la naturaleza mortal sucumbe, que tu Protección la preserve siempre del mal y la encamine por las sendas de la salvación. Por Cristo nuestro Señor.Amén.
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.R. Demos gracias a Dios.
HORA NONA
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: CADA TARDE SE NOS VAN LOS DÍAS
Cada tarde se nos van los días,y cada tarde el tiempo pasa;se acaba nuestra vida cada tardey miramos la muerte más cercana.
Déjame todavía gozar el milagrode tu luz, de tu sol, de tus albas;déjame gozar el milagro de sentirme vivoy de nacer para ti cada mañana.
Déjame, Señor, gozar de tu milagroal llegar una vez más la tarde mansa,porque tú eres el Dios de nuestras horas,el Dios oculto de nuestra esperanza. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Acreditémonos ante Dios por nuestra constancia en las tribulaciones, por nuestra sed de ser justos.
Salmo 125 – DIOS, ALEGRÍA Y ESPERANZA NUESTRA.
Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,nos parecía soñar:la boca se nos llenaba de risas,la lengua de cantares.
Hasta los gentiles decían:«El Señor ha estado grande con ellos.»El Señor ha estado grande con nosotros,y estamos alegres.
Que el Señor cambie nuestra suertecomo los torrentes del Negueb.Los que sembraban con lágrimascosechan entre cantares.
Al ir, iban llorando,llevando la semilla;al volver, vuelven cantando,trayendo sus gavillas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 126 – EL ESFUERZO HUMANO ES INÚTIL SIN DIOS.
Si el Señor no construye la casa,en vano se cansan los albañiles;si el Señor no guarda la ciudad,en vano vigilan los centinelas.
Es inútil que madruguéis,que veléis hasta muy tarde,los que coméis el pan de vuestros sudores:¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
La herencia que da el Señor son los hijos;una recompensa es el fruto de las entrañas:son saetas en mano de un guerrerolos hijos de la juventud.
Dichoso el hombre que llenacon ellas su aljaba:no quedará derrotado cuando litiguecon su adversario en la plaza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 127 – PAZ DOMÉSTICA EN EL HOGAR DEL JUSTO
¡Dichoso el que teme al Señory sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,serás dichoso, te irá bien;tu mujer, como una vid fecunda,en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,alrededor de tu mesa:ésta es la bendición del hombreque teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,que veas la prosperidad de Jerusaléntodos los días de tu vida;que veas a los hijos de tus hijos.¡Paz a Israel!
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Acreditémonos ante Dios por nuestra constancia en las tribulaciones, por nuestra sed de ser justos.
LECTURA BREVE Is 58, 1-2a
Grita a voz en cuello, sin cejar, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Consultan mi oráculo a diario, muestran afan de saber mis caminos, como si fueran un pueblo que practicara la justicia y no hubiesen abandonado los preceptos de Dios.
V. Mi sacrificio es un espíritu contrito.R. Un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias.
ORACIÓN
OREMOS,Señor, vela con amor constante sobre tu Iglesia, edificada en la debilidad humana, y, pues sin ti la naturaleza mortal sucumbe, que tu Protección la preserve siempre del mal y la encamine por las sendas de la salvación. Por Cristo nuestro Señor.Amén.
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.R. Demos gracias a Dios.
VÍSPERAS(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: NO ME PESA, SEÑOR, HABER FALTADO.
No me pesa, Señor, haber faltadopor el eterno mal que he merecido,ni me pesa tampoco haber perdidoel cielo como pena a mi pecado.
Pésame haber tus voces despreciadoy tus justos mandatos infringido,porque con mis errores he ofendidotu corazón, Señor, por mí llagado.
Llorar quiero mis culpas humillado,y buscar a mis males dulce olvidoen la herida de amor de tu costado.
Quiero tu amor pagar, agradecido,amándote cual siempre me has amadoy viviendo contigo arrepentido. Amén.
SALMODIA
Ant 1. No podéis servir a Dios y al dinero.
Salmo 48 I – VANIDAD DE LAS RIQUEZAS
Oíd esto, todas las naciones,escuchadlo, habitantes del orbe: plebeyos y nobles, ricos y pobres;
mi boca hablará sabiamente, y serán muy sensatas mis reflexiones;prestaré oído al proverbioy propondré mi problema al son de la cítara.
¿Por qué habré de temer los días aciagos, cuando me cerquen y me acechen los malvados, que confían en su opulencia y se jactan de sus inmensas riquezas,si nadie puede salvarse ni dar a Dios un rescate?
Es tan caro el rescate de la vida, que nunca les bastará para vivir perpetuamente sin bajar a la fosa.
Mirad: los sabios mueren, lo mismo que perecen los ignorantes y necios, y legan sus riquezas a extraños.
El sepulcro es su morada perpetua y su casa de edad en edad, aunque hayan dado nombre a países.
El hombre no perdura en la opulencia,sino que perece como los animales.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. No podéis servir a Dios y al dinero.
Ant 2. «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.
Salmo 48 II
Éste es el camino de los confiados, el destino de los hombres satisfechos:
son un rebaño para el abismo, la muerte es su pastor, y bajan derechos a la tumba; se desvanece su figura y el abismo es su casa.
Pero a mí, Dios me salva, me saca de las garras del abismo y me lleva consigo.
No te preocupes si se enriquece un hombre y aumenta el fasto de su casa: cuando muera, no se llevará nada, su fasto no bajará con él.
Aunque en vida se felicitaba: «Ponderan lo bien que lo pasas», irá a reunirse con sus antepasados, que no verán nunca la luz.
El hombre rico e inconscientees como un animal que perece.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.
Ant 3. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.
Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR Ap 4, 11; 5, 9-10. 12
Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,el honor y el poder, porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.
Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,porque fuiste degolladoy por tu sangre compraste para Dioshombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Diosun reino de sacerdotesy reinan sobre la tierra.
Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría, la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.
LECTURA BREVE St 2, 14. 17. 18b
Hermanos, ¿qué provecho saca uno con decir: «Yo tengo fe», si no tiene obras? ¿Podrá acaso salvarlo la fe? La fe, si no va acompañada de las obras, está muerta en su soledad. Pruébame tu fe sin obras que yo por mis obras te probaré mi fe.
RESPONSORIO BREVE
V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
V. Sáname, porque he pecado contra ti.R. Señor, ten misericordia.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Todos vosotros sois hermanos; no déis entre vosotros a nadie el título de padre, porque uno solo es vuestro Padre, el que está en los cielos; ni os proclaméis maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:su nombre es santo,y su misericordia llega a sus fielesde generación en generación.
El hace proezas con su brazo:dispersa a los soberbios de corazón,derriba del trono a los poderososy enaltece a los humildes,a los hambrientos los colma de bienesy a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,acordándose de su misericordia-como lo había prometido a nuestros padres-en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Todos vosotros sois hermanos; no déis entre vosotros a nadie el título de padre, porque uno solo es vuestro Padre, el que está en los cielos; ni os proclaméis maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
PRECES
Oremos a Jesús, el Señor, que levantado en la cruz atrae a todos hacia él, y digámosle:
Atrae, Señor, a todos hacia ti.
Señor, que la luz con que resplandece el misterio de la cruz atraiga a todos los hombres,para que te reconozcan como camino, verdad y vida.
Da tu agua viva a todos los sedientos de verdad,para que su sed quede eternamente saciada.
Ilumina a los científicos y a los artistas,para que el progreso sea también camino de salvación.
Mueve los corazones de los que se apartaron de ti a causa del pecado o del escándalo,para que se conviertan a ti y permanezcan en tu amor.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Admite en tu reino a todos los difuntos,para que se alegren eternamente con la Virgen María y con todos los santos.
Que el Espíritu que habita en nosotros y nos une en su amor nos ayude a decir:
Padre nuestro…
ORACION
Señor, vela con amor constante sobre tu Iglesia, edificada en la debilidad humana, y, pues sin ti la naturaleza mortal sucumbe, que tu Protección la preserve siempre del mal y la encamine por las sendas de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.R. Amén.

COMPLETAS

(Oración antes del descanso nocturno)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilioR. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
EXAMEN DE CONCIENCIA
Hermanos, habiendo llegado al final de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos sinceramente nuestros pecados.
Yo confieso ante Dios todopoderosoy ante vosotros, hermanos,que he pecado muchode pensamiento, palabra, obra y omisión:por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,a los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos,que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
V. El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.R. Amén.
Himno: CUANDO LLEGÓ EL INSTANTE DE TU MUERTE
Cuando llegó el instante de tu muerteinclinaste la frente hacia la tierra,como todos los mortales;mas no eras tú el hombre derribado,sino el Hijo que muerto nos contempla.
Cuando me llegue el tránsito esperadoy siga sin retorno por mi senda,como todos los mortales,el sueño de tu rostro será lumbrey tu gloria mi gloria venidera.
El silencio sagrado de la nochetu paz y tu venida nos recuerdan,Cristo, luz de los mortales;acepta nuestro sueño necesariocomo secreto amor que a ti se llega. Amén
SALMODIA
Ant 1. No me escondas tu rostro, ya que confío en ti.
Salmo 142, 1-11 – LAMENTACIÓN Y SÚPLICA ANTE LA ANGUSTIA
Señor, escucha mi oración;tú que eres fiel, atiende a mi súplica;tú que eres justo, escúchame.No llames a juicio a tu siervo,pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti.
El enemigo me persigue a muerte,empuja mi vida al sepulcro,me confina a las tinieblascomo a los muertos ya olvidados.mi aliento desfallece,mi corazón dentro de mí está yerto.
Recuerdo los tiempos antiguos,medito todas tus acciones,considero las obras de tus manosy extiendo mis brazos hacia ti:tengo sed de ti como tierra reseca.
Escúchame en seguida, Señor,que me falta el aliento.No me escondas tu rostro,igual que a los que bajan a la fosa.
En la mañana hazme escuchar tu gracia,ya que confío en ti;indícame el camino que he de seguir,pues levanto mi alma a ti.
Líbrame del enemigo, Señor,que me refugio en ti.Enséñame a cumplir tu voluntad,ya que tú eres mi Dios.Tu espíritu, que es bueno,me guíe por tierra llana.
Por tu nombre, Señor, consérvame vivo;por tu clemencia, sácame de la angustia.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. No me escondas tu rostro, ya que confío en ti.
LECTURA BREVE 1Pe 5, 8-9
Sed sobrios, estad despiertos: vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar; resistidle, firmes en la fe.
RESPONSORIO BREVE
V. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V. Tú, el Dios leal, nos librarás.R. Te encomiendo mi espíritu.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
CÁNTICO DE SIMEÓN Lc 2, 29-32
Ahora, Señor, según tu promesa,puedes dejar a tu siervo irse en paz,
porque mis ojos han visto a tu Salvador,a quien has presentado ante todos los pueblos
luz para alumbrar a las nacionesy gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
ORACION
OREMOS,Ilumina, Señor, nuestra noche y concédenos un descanso tranquilo; que mañana nos levantemos en tu nombre y podamos contemplar, con salud y gozo, el clarear del nuevo día. Por Cristo nuestro Señor.Amén.
BENDICIÓN
V. El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa muerte.R. Amén.
ANTIFONA FINAL DE LA SANTISIMA VIRGEN
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,vida, dulzura y esperanza nuestra,Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva,a ti suspiramos , gimiendo y llorandoen este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,y después de este destierro muéstranos a Jesús,fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clemente, oh piadosa,oh dulce Virgen María!

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