Aquí estoy!

Dice un refrán conocido, “no hay plazo que no se cumpla….” La cita llegó y el invitado especial, el PROTAGONISTA de la historia cumplió su promesa, con su dulce voz nos respondió “Aquí estoy”!. Presencia silenciosa pero real de nuestro Señor en la Santa Eucaristía. Gracias mil que tú lo hiciste presente porque “dos o más se reúnan en su nombre…..” Gracias a la participación de los ponentes pudimos cumplir el objetivo de crear conciencia de esta Presencia Divina única en nuestra fe católica. Salimos con la reflexión en la mente, con nuestro corazón amado y con la decisión firme de no dejarlo ahí, sino encarnarlo en nuestra vida cotidiana. Así lo hicimos, después del Encuentro nos fuimos a misionar, visitando parroquias llevando el mensaje de Misericordia que recibimos y que estamos comprometidos a dar a los demás.

No podía ser de otra forma, ese es nuestro llamado:

“Tu misión es la de escribir todo los que te hago conocer sobre Mi misericordia para el provecho que aquellos ….” (DSF 67). 
 
Por supuesto fue el primer paso, pero en realidad el llamado significa hacerlo presente con palabras, gestos y acciones. obras concretas en medio de la iglesia, en medio de la vida. Hoy más que nunca el mundo necesita creer! y es difícil cuando el mensaje no se demuestra con los hechos. Cuando las palabras dicen algo que la vida no sostiene, quizás esta es la respuesta a tanta incrédulidad. Es común escuchar que los hijos, el esposo, la sociedad ha ido perdiendo su fe, o quizás se han ido, o quizás no quieren entrar. Pero acudirías a un sitio donde no te demuestran lo que te proponen?. Seamos honestos, la realidad de los demás también interpela la nuestra.
¿Estamos siendo un ejemplo concreto del Dios que proclamo? Somos una invitación para los demás? Así es, no me equivoque “¿nosotros la invitación”?. Aquel que desea que compres te da una muestra, te presenta el producto y hasta te hace probarlo, casi, casi con garantía en mano, aquel que desea que tomes te lleva a la fiesta, es decir, te lleva a la experiencia. Y nosotros ¿qué hacemos para y por aquellos que deseamos traer a la fuente de agua viva, al alimento celestial, a la fiesta eterna y UNICA garantía y fidelidad absoluta!
                           Nos cuestiona, ¿verdad?…y ¿tú que piensas?

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