Recientemente tuve la oportunidad de reunirme con un grupo de mujercitas en Dallas. Como algunos de ustedes saben promuevo una iniciativa titulada «Entre MujerEs» cuyo fin es promover la dignidad de la mujer y su crecimiento integral hasta hacerla una «Mujer de Fe». Me siento muy contenta de los resultados, la perseverancia tiene su gracia y se van transformando poco a poco, en algunos sitios esta iniciativa ha inspirado a crear espacios para ellas. De una u otra forma se viene sembrando una huella para el bien de todos y digo para el bien de todos porque la mujer tiene un rol que impacta a la sociedad en general. Es generadora de cambio en su familia y con esto en la sociedad. Nuestro Señor vino a darle un lugar, les devolvió su dignidad haciéndolas presentes, lo vemos en los personajes de los Evangelios. En líneas y entre líneas nos muestra la presencia de la mujer que camina con El hasta el final, al pie de la Cruz, están presentes y con ellas, nosotros.
Siguiendo esas enseñanzas, la Iglesia también hace lo suyo. La mujer ha sido la protagonista del magisterio de los 5 últimos Papas, veamos algunos de ellos.
El Beato Pablo VI al clausurar el Concilio Vaticano II expresó:
«Ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia,un peso, un poder jamás alcanzados». Este Concilio fue clausurado el 8 de Diciembre de 1965, Fiesta de la Inmaculada Concepción. Ese día Pablo VI afirmó «…las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga».
Luego San Juan Pablo II, emitió discursos, escribió mensajes y publicó documentos como «Mullereis Dignitates», una carta apostólica (1988) sobre la dignidad y la vocación de la mujer. Escribió «Carta a la Mujer» en fin, en palabra y en acción mostró su preocupación por nosotros las mujeres: «La Iglesia expresa su agradecimiento por todas las manifestaciones del «genio femenino» aparecidas a lo largo de la historia, en medio de los pueblos y de las naciones».
Benedicto XVI siguió su camino y utilizó muchas de sus catequesis para hablar de las grandes santas en la Iglesia. En una de sus audiencias (2007) resaltó el rol de la mujer en la historia de la Salvación, desde la Virgen María, hasta «las numerosas figuras femeninas que desempeñaron un papel efectivo y valioso en la difusión del Evangelio».

Papa Francisco esta haciendo lo suyo, en su Exhortación Apostólica «Evangelio Gaudium» (2013) resalta el aporte de la mujer en la sociedad y en la Iglesia: »

…Es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia».

Sin duda, alguna el papel de la mujer y la mujer misma esta siendo y haciéndose cada vez mas presente. Ahora, ¿Conoces lo que la Iglesia dice y enseña de TI?. No basta que los demás «nos den un lugar en el mapa» llamado «mundo» , es necesario que nosotros NOS demos ese lugar y pongamos en acción lo dicho ya por nuestro Señor y la Iglesia a través de la historia.¿Qué podemos hacer?, ¿Cómo empezar? Comparte tus ideas y experiencias lo cierto es que «hoy» es la «hora».

 
El Papa Juan Pablo II ha solicitado el reconocimiento y apreciación de los regalos históricos de las mujeres: «La iglesia pide al mismo tiempo que estas «manifestaciones del Espíritu», que con gran generosidad se han volcado poco a poco en las «hijas» de la Jerusalén eterna, puedan ser reconocidas y apreciadas de manera atenta para que puedan volver por el bien común de la iglesia y de la humanidad, especialmente en estos tiempos».
(Sobre la dignidad y la vocación de la mujer, n.° 31).
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