Recientemente compartí en mi programa de radio y con algunos grupos la iniciativa de nuestro Santo Padre Papa Francisco «Comparte el Viaje» en pro de los inmigrantes y refugiados. Esta campaña realmente nos hace recordar que muchos los somos. De acuerdo a algunas afirmaciones del Dr. Hosffman Ospino hace 50 años éramos el 5% pero ahora constituimos el 40% de la Iglesia Católica en los Estados Unidos, es necesario -opina- que asumamos el «protagonismo que conduzca a una nueva Evangelización». Por otro lado el llamado del Papa a «abrir los brazos»para expresar nuestra preocupación por inmigrantes y refugiados nos remonta a nuestra propia historia. Misma que va cargada de tristezas, retos y renuncias pero también son grandes oportunidades para ejercitar la esperanza y llevarla a los demás. «Extiende tus brazos y ama a tu prójimo» es una de las frases propuestas a usar para sumarnos a la campaña y por supuesto nos hace recordar el principio evangélico del«amor al prójimo» (Mt 22:39) como la caridad hacía ellos porque en ellos esta Cristo mismo: «porque tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber;….» (Mt 25:35-36). Esta campaña nos invita a laoración y acción, buen momento para cuestionar nuestra caridad en acciones concretas por el bien de los nuestros. Algunos que caminan junto a nosotros y otros que en el caminar se han quedado; algunos que han logrado ser historias de progreso y otros que siguen bajo el cobijo de la incertidumbre, la injusticia, la sombra del anhelo no alcanzado o escondidos por temor a ser descubiertos. Cuanto hay en esos corazones y no hay que ir muy lejos nosotros somos parte de ellos. Cuantas familias separadas, persiguiendo el deseo del progreso. Si, es tu y mi historia. Pero ¿qué estamos haciendo?. Dice el Dr. Ospino que hemos de asumir nuestro protagonismo en la Nueva Evangelización y su expresión concreta es justo la caridad, nuestra bienvenida y acompañamiento, el compartir con ellos lo que en el camino nosotros hemos aprendido. Es necesario unirnos, trabajar con ellos, planear con ellos, traerlos al deseo de seguir adelante, extenderles la mano, ser luces, ser signos vivientes de la presencia de Dios en medio de sus retos. El amor al prójimo es contenido y sostenido por los maderos de la Cruz, el madero vertical representa nuestro amor a Dios pero el horizontal a nuestros semejantes.Nuestro amor a Dios es la fuente del amor por los demás y la caridad es su mas alta expresión. Pero dar, nos trae a su vez gracias. «Den y se les dará»(Lc 6,38) Siendo hijos de un Dios tan generoso sigue dando a aquel que comparte, por el hecho de estar haciendo su voluntad. Es que acompañar al prójimo provoca un flujo de gracia invisible, que viene de Dios y que va más allá de la ayuda misma que se da.
Nosotros haremos lo propio, buscaremos los medios para unirnos, para salir al «Encuentro» para crear la red a la que estamos llamados y así convertirnos en pescadores en el bien de la Iglesia y por nuestros hermanos, y ¿tú? Ahí donde estas, ¿Cómo harás presente a Cristo? ¿Qué harás con el Cristo mismo que te mira a través de la mirada incierta del inmigrante o refugiado?
 
Hermanos abramos nuestros brazos, no olvidemos nuestras raíces y mucho menos a los nuestros!.
«La Iglesia abre los brazos para dar la bienvenida a todas las personas, sin distinción ni límites»
Papa Francisco
El siguiente enlace te lleva al audio del Dr. Ospino mencionado anteriormente, sólo presionado:
Comparto el enlace de la Iniciativa del Papa, solo presionalo:
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